Termo Prensa Francesa, este termo fue diseñado exclusivamente para la empresa Prensado Francés.

¿Cómo elegir el mejor termo?

Consejos y cuidados.

  • Al adquirir termos importados, es conveniente verificar la presencia de la estampilla fiscal correspondiente. Esto asegura que el producto ha ingresado legalmente al país y que, por lo tanto, ha sido debidamente autorizado por esta Administración Nacional.
  • Adquiera los productos en locales que le den seguridad.
  • Deseche cualquier termo que se utilice en contacto con alimentos cuando presente algún signo de oxidación, desprendimiento o desgaste del material, ya que su inocuidad está probada únicamente para el objeto en buen estado de conservación.
  • Lea atentamente las recomendaciones de uso informadas por el fabricante.

Hazte con uno que funcione


Parece lógico pensar que si queremos mantener muchas horas seguidas una bebida caliente, incluso estando bajo cero, hay que elegir los mejores modelos. Con la oferta tan enorme que hay en los puntos de venta (sobre todo ferreterías y secciones de menaje de grandes almacenes) nos toca fijarnos en:

Que el precio no sea asombrosamente bajo (el costo de un termo se debe al material la fabricación, manufactura, transporte y el diseño).

Que el tapón rosque y desenrosque con precisión, facilidad y sin deformarse. Podemos probar su hermeticidad llenándolo de agua en casa y agitándolo boca abajo por si gotea. Así podremos devolverlo sin usar.

Cuanto más estrecho y alto es el cuello exterior, donde rosca interiormente el tapón dosificador, mejor suelen conservar el calor. Hemos verificado que a

10ºC este tipo de termos, por lo general más estrechos que sus competidores, ofrecen de 6 a 13 grados más de aislamiento y que en temperaturas que rozan los 0ºC son los únicos que tras 12 horas conservan la bebida agradablemente caliente. (los demás sólo alcanzan las 5-8 horas).

Elige una capacidad intermedia, de tres cuartos de litro, si quieres compartir su contenido con dos o tres personas y piensa en uno de 0,35 litros para uso individual. Este último abulta tan poco, unos 19×6 centímetros, que anima a llevarlo en más ocasiones que los de 1 o 1,5 litros, bastante voluminosos.

Los termos cortos y anchos para comida son algo menos aislantes que los estándar para bebida, pero te permiten llevar alimentos más consistentes, como pasta, verduras hervidas, pisto, etcétera y dejar el hornillo en casa en salidas de una jornada.

Un truco olvidado


Aunque casi nadie lo hace, funciona bien precalentar el termo con agua hirviendo, dejándola reposar 3 minutos, vaciándolo y luego rellenar con el líquido elegido también calentado hasta el punto de ebullición. Conseguiremos de 3 a 5 grados más en la bebida o sopa a lo largo del día. No debe llenarse a ras de tapón el interior ni roscar éste inmediatamente, dejar salir el vapor durante al menos 15 segundos.

Y cuando compartas el termo con alguien, mejor pásales el vaso-tapón que el propio termo, porque así controlarás tú el correcto cerrado final e impedirás derrames en el interior de la mochila ¡imagina lo que le puede pasar a tu ropa, saco de dormir o cámara de fotos!